Hoy fue un miércoles dichoso

el árbol de la casa

como todos los días

anido con el viento

el canto de los pájaros.

Mi madre cultivo

en el jardín

una flor

perdida en sus recuerdos

y sus canas llamaron otros tiempos.

Los niños agrandaron las calles

hacia todos los mundos venideros

su carrito,  se convierto en  avión y unos guijarros  en pan

que no comieron

a las muñecas les nacieron papás y mamás

e hicieron la siesta.

Hoy fue un miércoles dichoso

ame a mi prójima como a mi mismo

le di cuerda al reloj de los recuerdos

y llore por lo bajo

como un buen  moribundo

cuando espera la hora de su entierro.